sábado, 5 de octubre de 2013

Responsabilidad del Maestro el arte de la Percepción

Quien dice ser un Maestro tiene varias responsabilidades, de la que hablare hoy, es solo una de ellas, ni la primera, ni la ultima.
Cuantas veces nos vemos ante el inenarrable proceso de decir "me equivoque".
Me equivoque al tratar de enseñar, me equivoque cuando pensé que había logrado transmitirte que es lo que espero de ti, me equivoque cuando decidí creer que habías comprendido, me equivoque cuando elegí creer que entendías que es ese collar que llevas en tu cuello, me equivoque cuando decidí creer que comprendías lo que yo intente transmitirte.
No se trata de un error de redacción la utilización de la palabra "elegí" ó "decidí" ó "creer"
Esas palabras están allí exactamente donde deben estar.
Es una elección basada en una percepción, Allí, y solo allí esta el detalle del tema de hoy.
Un Master no tiene la excusa de percibir de forma errada, este deberá elevarse de toda posibilidad de error al momento de percibir los hechos, un maestro se forma con el tiempo, con su la experiencia de vida, con el aprendizaje muchas veces propios que hace de sus acciones, aciertos y errores.
Es por ello que siempre veras en mis palabras que jamás dejare de responsabilizar al Master de sus responsabilidades y menos aun permitir una vida de excusa.
Que es la percepción?
Entre otras, " se puede definir como un proceso mediante el cual una persona, selecciona, organiza e interpreta los estímulos, para darle un significado a algo. Toda percepción incluye la búsqueda para obtener y procesar cualquier información." (http://es.wikipedia.org/wiki/Percepci%C3%B3n)
Cuando interactuamos con otras personas, las reacciones, nos dejan interpretar y así poder codificar en forma integral la información que recibimos en respuesta de esa persona, entendiendo por acciones, todas las producidas en el proceso, desde el lenguaje, gestos, movimientos, incluso silencios. De esta forma es como todos los seres humanos se interrelacionan entre sí, el éxito y fracaso en esta se debe a la asertividad en la interpretación de estas acciones, es decir, tanto uno como otro será efectivo en lograr transmitir claramente un mensaje solo cuando el receptor ha entendido el mensaje en su justa medida, y, en este punto podría surgir alguna duda, de sí, es responsabilidad del transmisor que el emisor entienda el mensaje en su justa medida, y la respuesta es un contundente SI, si es responsabilidad de quien transmite el mensaje ser entendido, no así, comprendido, por quien recibe dicho mensaje.
Podría surgir ahora otra pregunta, no es una responsabilidad compartida? En mi opinión no, pues quien decide transmitir el mensaje, lo hace bajo la responsabilidad de haber elegido a quien transmitía el mensaje.
El percibir correctamente es un arte, en el que no soy muy artístico, jeje, es allí donde he descubierto una de mis debilidades, si en el sentido estricto con el que reviso mis acciones, veo en retrospectiva.
Este arte debe perfeccionarse con silencios de pensamientos, acallando toda voz interna y subjetiva, impidiendo que algún detalle no sea valorado. Imaginemos a un monje zen, que contempla el silencio para entender, es así como debe ser cultivado por el Master este fino y delicado arte de la percepción.
Escuchando, con silencio absoluto, no solo silencio verbal, Observando las acciones que acompañan cada uno de los estímulos, en definitiva es un largo proceso que no puede ser acelerado de ninguna manera, ya que cada decisión que tomamos es por una interacción y estas decisiones serán nuestra única y absoluta responsabilidad.
Estaré ofreciendo mas disertaciones sobre este apasionante tema.

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